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Postura corporal y yoga



La práctica de yoga tiene un gran efecto terapéutico sobre el cuerpo (la estructura física), el prana (energía vital) y la mente. La práctica de ásana es capaz de transformarnos a nivel físico, energético, intuitivo, emocional y espiritual.


En anatomía se define flexibilidad como la capacidad que tiene una articulación para realizar un movimiento alcanzando la máxima amplitud posible. Esta capacidad viene condicionada por dos factores principales: el tipo de articulación y la capacidad de estiramiento de los músculos implicados.

La mayoría de personas que se acercan al yoga van buscando mejorar su estado físico y ganar flexibilidad.

Pero la flexibilidad que proporciona el yoga y de la que obtenemos más beneficios, no es la corporal, sino la de la mente. El yoga flexibiliza nuestra mente para poder vivir cualquier situación que nos toque vivir con serenidad, conciencia y aceptación.


Muchas personas presentan dolores de espalda y los atribuyen al estrés o al cansancio, y no son conscientes de su postura corporal incorrecta. El problema a menudo tiene que ver con la forma en que trabajan su cuerpo y gestionan sus emociones.

Es importante saber que la postura puede modificarse y reeducarse mediante la actividad física. Una mala posición con el cuerpo inclinado hacia delante o exageradamente derecho, dificulta la respiración y puede generar lumbalgia, cifosis y/o lordosis, comprimir los órganos de la digestión y provocar molestias digestivas. Además, determina aspectos tan importantes como la posición de nuestros órganos. Cuando los músculos están en tensión y los órganos están desplazados se cansan más rápidamente y pierden eficacia. El cuerpo entero se ve afectado física, mental y emocionalmente. Por este motivo, es importante tratar de mantener una postura correcta.


Muchas veces las emociones son las causantes de una mala posición corporal. Cuando una emoción se instala, el desequilibrio muscular también aparece de forma permanente llegando a modificar la postura corporal y generando contracturas.

Normalmente ocurre que cuando existen emociones negativas se tiende a adoptar posturas de flexión, con los hombros y la cabeza adelantados de la línea central del cuerpo, comprometiendo de esta manera también la capacidad respiratoria.


La postura correcta es la que no se exagera o aumenta la curva lumbar, dorsal o cervical; es decir, se mantienen las curvas fisiológicas de la columna vertebral. Estas curvas nos permiten más movilidad entre las diferentes partes de la columna, nos ayudan a cargar peso más eficientemente, y a absorber mejor los impactos. De todos modos cada persona tiene una constitución y una forma diferente, con lo cual, lo que está establecido como postura correcta nos servirá como referencia, nunca como meta real.





Beneficios de una buena postura:

● Ayuda a equilibrar el cuerpo.

● Previene desviaciones de columna, tensiones y dolores de espalda.

● Evita el cansancio y la fatiga crónica: Al repartir el peso del cuerpo en forma uniforme, se mejora la oxigenación y el estado de ánimo.

● Contribuye a una mejor respiración: Una buena posición aumenta la capacidad pulmonar y mejora la respiración.

● Genera armonía en el organismo.

● Permite gastar menos energía: El cuerpo se oxigena y al estar equilibrado se optimizan las funciones del organismo.

● Transmite confianza y seguridad.

Existen diferentes métodos o técnicas con las que conseguir mejorar la postura corporal como pueden ser:

● Reeducación postural global

● Pilates

● Técnicas hipopresivas

● Yoga, etc.



La práctica habitual de yoga nos puede aportar muchos beneficios físicos y fisiológicos:


Aumenta la flexibilidad

Mejora el tono muscular

Fortalece los huesos